La jornada del Sábado 06 de Abril sin duda prometía. Los norteamericanos Cloud Nothings hacían su debut en tierras nacionales en el mítico Bar Loreto en una fecha organizada por En Órbita, una noche que además contaría con la presencia de la banda de la quinta región Chico Bestia con lo cual el rock en sus diferentes gamas estaba garantizado.

FOTOGRAFÍA: JAVIER PUELPAN

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Si bien la llegada de la gente fue confusa por los horarios debido al cambio de hora, a las 23:30 abrían su espectáculo Chico Bestia con una intro y para luego dar paso a “Nuestras Sombras”, una nueva canción que comienza a mostrar de cierta forma hacia donde apunta la agrupación en lo que será su nuevo EP a ver la luz durante este año.

“Dónde está la lluvia” del disco debut “Nuestros días de Inviernos” se hacía presente mientras la gente que de a poco seguía llegando al local ubicado en Recoleta se iba enganchando con la propuesta que la banda arriba del escenario mostraba haciendo que los aplausos fuesen más fuertes y entusiastas.

FOTOGRAFÍA: JAVIER PUELPAN

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Una actuación breve que terminó luego de siete temas con una potente versión de “El Último Recuerdo” con un outro digno de la época grunge lograron que la timidez inicial se convirtiera en un estado eufórico y en una cohesión de la banda con la gente que daban el perfecto pie a la tormenta que se avecinaba.

Ya cerca de las una de la mañana los asistentes se agolpaban alrededor del escenario haciendo del trabajo de los fotógrafos casi una misión imposible desde el momento que se corrió la cortina y los Cloud Nothings abrían con la potente “On an Edge” y la histeria colectiva se hizo presente.

FOTOGRAFÍA: JAVIER PUELPAN

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“Leave him now”, “In shame” y “Offer an end” mantuvieron el ritmo acelerado donde el mosh cada vez era más potente y Loreto se mostraba lleno en todo su espacio mientras Dylan Baldi y compañía no daban tregua con un setlist poderoso pero que por momentos vivió pequeños problemas de sonido que pasaron desapercibidos para la mayoría.

FOTOGRAFÍA: JAVIER PUELPAN

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Pequeños momentos de interacción con el público daban un respiro a el sauna que se formó mientras la noche avanzaba pero que caía en una especie de bache en donde los fans se preocupaban más en registrar para sus redes sociales que del virtuosismo que el cuarteto lograba con una facilidad poco vista dentro del estilo que profesan.

FOTOGRAFÍA: JAVIER PUELPAN

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“Psychic Trauma” marcaba el tramo final que continuó con esas joyas e himnos que posee la banda como “Stay Useless” y “I’m Not Part of Me” donde la tormenta terminó por explotar para cerrar con “Wasted Days” y un agradecimiento del respetable que terminó por concretarse cuando Dylan Baldi decidió salir del escenario en medio de la gente caminando hacia la salida del recinto.

En tiempos en que se ha cuestionado el rock casi de forma absurda si es un sonido vigente o comparándolo con otros estilos de moda pero que realmente su vigencia no es algo segura de aquí a unos diez años más ambas agrupaciones demostraron que cada una con sus armas siguen haciendo de este clásico movimiento algo innagotable y refrescante a pesar de no ser revolucionario, y esta alternativa se agradece entre tanto hype espontáneo y muchas veces vacío.