Recién tiene 17 pero no te dejes engañar, porque este joven oriundo de Copiapó sabe mucho más de música de lo que crees. Toca la guitarra, el saxo, el clarinete, la batería, el bajo, el violín y la flauta traversa, sabe de percusiones y de producción.

El historial musical es familiar. Recuerda a su padre haciendo covers y canciones inéditas, grabando y vendiendo sus creaciones, una imagen que a Gospeel no se le borró, y que llevó más allá. De imitar a Luis Miguel a producir a los raperos de la iglesia; sin escala este joven abrazó este arte y lo introdujo en cada rincón de su vida, en el Liceo de Música de la ciudad, en clases, en misa, en casa.

Aún cuando el paso de su familia por la iglesia llegó a su fin, el joven descargó el programa FL y empezó a hacer pistas sin parar, aprendiendo, trabajando. Con tan sólo 17 años y un estudio levantando a punta de entusiasmo y esfuerzo, desplazó sus talentos y se transformó en el responsable de las canciones que hoy inundan el verano, como ‘Sensual’ o ‘Déjame Ir’.

“De chico disfruto la música latina, siempre me gustó Daddy Yankee, los sonidos urbanos. Yo quería hacer lo mismo pero no quería transmitir lo mismo, quería algo distinto, así es cómo empecé a buscar mi flow, y a mi mismo”, dice el cantante y productor, hijo del reguetón, crecido en imágenes grandilocuentes como el mismo Yankee dominando todos los escenarios.

Pero Gospeel quiere ir más allá, fusiona el trap con la salsa, y ya se codea con la crema de producción urbana. ‘Quiéreme’, su más reciente apuesta y el track con más riesgos de su catálogo, tiene como invitado a TytoKush, reconocido productor e ingeniero en sonido, responsable de los sonidos de fenómenos como Gianluca, Young Cister, y Lizz.

Canciones para sus amores platónicos del verano, para sus amigos con el corazón roto. El discurso es simple pero el talento inagotable, porque con todos los conocimientos musicales que envuelven a Gospeel, no es difícil pensar por qué se proyecta como una pieza fundamental en las nuevas generaciones de estos ritmos. Hoy, reparte sus días entre las clases y la composición, maqueteando y haciendo canciones junto al productor santiaguino. “Estamos en busca de canciones buenas, de hits, esforzándonos mucho, buscando el disco”, dice sin temor de su futuro, uno que se ve brillante y bailable.

La primera fecha de Gospeel en Santiago
11 de enero, junto a Tyto Kush, Yung Represalia, Escorpio y Tryson Six;
23:00 horas, en Antonia López de Bello #80.

Gospeel