Siempre es extraño “enfrentar” un disco debut sea del artista que sea.  Una carta de presentación para el mundo que se debe entender dentro de una propuesta novedosa y que por ello muchas veces se desencanta bajo parámetros de ambiguedad basando su validez más en uno o dos sencillos que en una obra completa (no digo que sea la regla, hay miles de casos que me refutan ello pero el universo musical es mucho mayor de lo que Uds creen).  Quizás ese haya sido el “morbo” para corroborar como suena PEZ de RUBIO, la banda de Fran Straube (decirle proyecto suena a esta altura casi denostativo) que ya había dado a conocer 10 de los 12 temas repartidos en 5 EP’s y que dejaban la duda de si éste sería el orden final de los tracks o habría algún armado especial.  Simplemente la sorpresa termina siendo más que gratificante.

Y es que desde los primeros beats de “Seres Invisibles” el viaje que propone Straube es de una belleza sónica capaz de hacerte pasar por diversos estados reflexivos que no dan descanso, llevando la electrónica a un espacio vanguardista dentro de la actual escena criolla que la situa en soledad como un estilo propio que no tiene techo para continuar con una experimentación más que lograda.

Es cierto que “hits radiales” son bien difíciles de encontrar en el material pero si es una interesante prueba para el oyente de volver a encantarse con la idea de escuchar un todo por sobre elementos sueltos que la tecnología y escenario musical actual proponen como norma.

Sonidos futuros en tiempo presente que sin duda vale la pena escuchar.