Utzu García, publicista y director del sello Inda Jaus Music actualmente se encuentra en medio de la promoción de su libro “El (sub)desarrollo de la música independiente”, ensayo que ahonda en los principales yerros de los proyectos musicales que no llegan a buen puerto, sin importar la calidad de las producciones.  Una obra dinámica que de forma sencilla logra plantear diversos paradigmas del músico e industria independendientes, una “guía” que a esta altura debiera considerarse necesaria, por lo cual pude intercambiar con el autor del libro algunas preguntas tanto sobre la génesis de este material como el también si ha visto que se han reflejado algunos cambios para bien o para mal dentro de esta vorágine denominada escena musical chilena, respuestas que puedes leer a continuación:

Utzu García

Utzu García

  • ¿Cuál fue la inspiración para llevar a cabo esta idea?

    Utzu García: “Estaba escribiendo otro libro, y conversando con una amiga que además es artista del sello, llegamos a la conclusión que la experiencia trabajando en el sello daba para escribir un libro. Además, y en esto soy lapidario, no hay literatura sobre la autogestión underground, no existía un “manual” que sirviera de ayuda para tener de donde partir a desarrollar un proyecto creativo. El libro era oportuno, y más ahora que los músicos se están dando cuentas que, sin importar el talento que tengas, no van a llegar a ninguna parte si trabajan solos. Necesitan insertarse dentro de una industria que existe, factura y exporta. Me gusta la idea de que el libro sea el punto de partida, y espero que hayan más publicaciones de este tipo y actualizaciones que ofrezcan un panorama más amplio”.

  • En cada capítulo vas planteando tanto errores como las posibles soluciones pero uno muchas veces al asistir a las tocatas se sigue encontrando con problemas más bien amateur. ¿Por qué crees que ha habido tan poco aprendizaje?

    UG: “No sé si es falta de aprendizaje. Supongo que todas las bandas quieren sonar increíble, verse increíbles, con reacción eufórica del público y no que parezca ensayo con público. Más que falta de aprendizaje, son las carencias de un mercado que lucra – legítimamente – con las ganas de tocar de los músicos, pero rara vez los recintos están equipados para tener un show decente. Ahí la culpa no es necesariamente del músico. Pero ahí falta creatividad, inventiva, adaptarse a la realidad, algo que un profe mío llamaba “aprender a ser pobre”. Puedes usar luces navideñas, o LED, que hoy en día no son tan caras. Esta es una industria con muchos actores, y los encargados de los recintos tienen harto de culpa en la precariedad de los shows actuales, y que ami, en lo personal, no me provocan ninguna gana de asistir”.

  • ¿Cómo has visto el crecimiento del “mercado” en los últimos años?

    UG: “Como director de un sello discográfico (Inda Jaus Music), lo veo con mucho optimismo. El estado está ayudando mucho, hay instancias muy interesantes como Imesur, Pulsar o Fluvial. Está Mercado CHEC para las industrias creativas en general (salvo por Imesur, el sello estará presente en todas). El estado se dio cuenta que en sus creadores artísticos había un potencial enorme, no sólo para hacer mercado local, para exportar también hay oportunidades. A través de Corfo y ProChile se nos capacita, la SCD, la IMI, e incluso la SOFOFA apoyan e impulsan iniciativas. Hay mucho movimiento, gente que puede salir tranquilamente a la calle y vivir de la música al mismo tiempo. Falta quizás más interés de los músicos en las apuestas de largo plazo, muchas veces quieren todo para ayer y la cosa no funciona así. Es una industria donde ganamos todos, pero el músico termina siendo nuestro cliente. Falta que participen de las ganancias también. Pero va por buen camino, para el estado (no el gobierno, sino que el estado), la industria creativa es tan importante como la fruta, el vino o el salmón”.

  • Desde tu perspectiva existen realmente músicos chilenos famosos (Sacando el caso de Mon Laferte)

    UG: “Creo que no. Si sales a la calle y le preguntas a la gente si conoce a Manuel García, Gepe o Javiera Mena, te apuesto plata a que el 80% no tiene idea quienes son. El mejor ejemplo es Lollapalooza, donde nadie conoce a la totalidad de los artistas que vienen. En la actualidad, existe una hipersegmentación que permite encontrar público para todo, pero es más nichado, más pequeño, y encontrar ese target se hace más difícil.”

  • La idea del músico indie de muchas veces no tranzar la encuentras algo romántica o más bien testaruda?

    UG: “Creo que son las dos cosas. Por un lado, el músico quiere hacer la música que a él le gusta, por eso las bandas suenan a sus influencias. Antiguamente las bandas eran un producto de laboratorio inventado desde los grandes sellos. Hoy, al ser editorialmente independientes, hacen lo que quieren y rara vez escuchan opiniones adversas. Bajo esa lógica, la responsabilidad del éxito o fracaso comercial de sus proyectos es exclusiva responsabilidad de los propios músicos. Elo “avanzar sin tranzar” es muy poderoso y complicado. Pero hay casos interesantes, como el de Juanes, que perteneció a una banda de rock antes de hacer fama como baladista. O Elton John, quien hizo su carrera bajo el alero del pop, y recién en 2001 cumplió su sueño de ser rockero, y editó un disco rockero. Aunque más caricaturesco, Christian castro también se fue por una línea parecida hace un par de años. El tipo es fan de Iron Maiden, pero fue de baladista pop que encontró el éxito. Da para reflexionar.”

  • ¿Existirá una nueva especie de ola pop potente como la que hubo en la década pasada o sientes que en estos años al incrementarse las apuestas y sonidos no se podría configurar una escena tan específica?

    UG: “En los 90 la cosa fue más de culto, y la década del 2000 dejó cero herencia, en gran parte debido a la situación delicada de la industria. Creo que sí, hoy de hecho existe una camada pop que ha sabido llevar su música más allá de nuestras fronteras, y por eso les va bien. Ésta es la generación más expuesta, ya que se van de gira afuera, de manera muy constante. También estamos en un momento muy especial, donde Estados Unidos, Europa y Asia se aburrieron de la dictadura cultural anglo. Hoy quieren música latina, pero no quieren ver morochos disfrazados de vikingos, quieren vernos auténticos, ¿de qué otra forma te explicas el éxito mundial de “Despacito”? si ves el videoclip, puedes ver a Puerto Rico, Miami, Cartagena de Indias, Puerto Príncipe, Valparaíso, Lebu. Es identidad pura, y es el ejemplo gráfico de lo que el mundo quiere escuchar. Por eso a Gepe o a Nano Stern les va bien afuera: muestran lo que son, sin disfraces ni caretas, ni con inglés mal pronunciado.”

  • Discos favoritos de la actualidad

    UG: “Dejé de ser rockero, y me pasé al pop sin ningún asco. El “Elegancia tropical” de Bomba estéreo, “WED21” de Juana Molina o el “Audiovisión” de Gepe me vuelan la cabeza. De la escena más under, “Nuevas formas” de Sergio Villagra, “Tierra ancestral” de Crisálida es la mejor expresión de rock con identidad que encontramos hoy, juntoa los Kuervos del Sur. Igual, yo soy más de canciones: “Champagne Supernova” de Oasis, “Hysteria” de Muse o “Zero” de Yeah Yeah Yeahs no pueden faltar en mi playlist de viaje.”

La 2da edición de “El (sub)desarrollo de la música independiente” es distribuida por Inda Jaus Music, y se puede adquirir escribiendo a contacto@indajausmusic.cl o llamando al +56987313062.