Si ya pensabamos que Oscar Hauyón, ex Polter, nos había sorprendido con sus discos “Huida”, “Mortal” y “La trampa de la evolución”, como buen mago y de la chistera nos saca este disco llamado “Camerata”, donde busca escapar un poco de su lado más “pop” para sumergirse en un nuevo concepto -puesto en práctica en su ultimo disco- y que es la utilización de cuerdas. En esta entrevista que gentilmente accedió nos habla de este proyecto y de la mutua ayuda y lazos que se van generando a la hora de componer música.

Fotografía: Viviana López

Fotografía: Viviana López

1. ¿Como nace esta idea de hacer “Camerata”?

Esto parte luego de las primeras presentaciones de mi álbum “La Trampa de la Evolución”. En ese disco comenzamos con la aproximación a sonidos más de música docta, como el de las cuerdas. Durante sus presentaciones en este verano, mi amigo Mauricio Díaz (Sokio), quien también es el director de Ponk Records, el sello que distribuye digitalmente mis discos, me dice “oye, sería re-interesante que armaras algo sólo con las cuerdas”. Guardé la idea hasta que se presentara una ocasión propicia. 

Paralelo a esto, yo había comenzado a conversar con Cristian Rivera, de la productora audiovisual Rendermax, de La Serena, sobre la idea de hacer algún videoclip o similar. Además, estaba empezando a hacerme muy cercano a Jorge Legua, el director de la Academia de Música “Pedro Aguirre Cerda”. Es como si todas las piezas se hubiesen montado en mi cabeza, para armar este Lego de ideas musicales y audiovisuales. Y de la conjunción de todos estos talentos, salió todo.

2. ¿Cuáles son las sensaciones que quedan, primero, de incluir cuerdas en tu último disco y, segundo, de esta última creación? 

En las dos ocasiones se me produjo una sensación de estar saliendo de mi zona de confort. He trabajado con los arreglos de Sebastián Núñez, un talentoso y joven músico de mi región. Le he sugerido con mis teclados la dirección de lo que quiero, le he mostrado algunas referencias, como Zimmer, Elfman, como The Divine Comedy o Electric Light Orchestra, y él ha resuelto de gran forma ese desafío. 

Sucede que yo no soy un músico de academia. Si bien compongo las canciones de manera muy natural, mi aproximación es intuitiva, muy desde las máquinas y softwares que manejo; entonces, de repente este cruce de ideas, ese como ping pong de sonidos para acá y para allá, ha nutrido los procesos, de manera muy prodigiosa. 

Fotografía: Jorge Hauyon

Fotografía: Jorge Hauyon

3. ¿Porqué para esta “Camerata” 4 canciones solamente?

Porque son las cuatro canciones con cuerdas que había en mi disco “La Trampa de la Evolución”. Si bien en el álbum las cuerdas son un gran gran aporte, no pasaban de ser como parte del empaque general: algo que ayudaba a engrandecer el escenario del relato que se planteaba, tema a tema. 

Ahora en este EP o sesión audiovisual, lo que quisimos fue mostrar el tremendo trabajo que hay en su concepción; son versiones despojadas, levemente desnudas, que muestran los entrecruces armónicos que hay entre estos tres violines, viola y cello. Simplifiqué lo más que pude mi propio aporte como tecladista. De hecho, en uno de los tracks, “Hasta los Huesos”, no hay nada marcando el beat; es sólo cuerdas, piano emulado y mi voz, temblorosa, real, en vivo. 

Fotografía: Jorge Hauyon

Fotografía: Jorge Hauyon

4. En un “preguntas y respuestas” de tu canal en Youtube hablaste de un proceso evolutivo musical, tanto a nivel personal como a nivel creativo. ¿Que cosas hay del Oscar Hauyón de Polter en esta evolución? 

Creo que el formato de mis creaciones. No puedo dejar de buscar el factor pop de una canción. Incluso cuando he querido hacer cosas más experimentales, como mi disco instrumental u otros temas de largo aliento, siempre se repite esa pulsión hacia el estribillo; que haya algo así como un estribillo, como un gancho que te ayude a conducirte entre las notas y los ritmos.

En algún momento de mi búsqueda quise intentar hacer algo super avant garde, pero fallé miserablemente, porque no me salía sincero. Ese weón no soy yo, pensé. Ahí es cuando me dí cuenta de que puede que cambien mucho las intenciones, los timbres, los estilos a explorar… pero la vocación pop que me marcó en el ir escribiendo para Polter queda, se mantiene… Puede evolucionar o involucionar, pero sigue ahí. 

5. ¿Cuál es tu sentir después de la aprobación del 20% de música chilena?, ¿ha cambiado en algo? 

No ha cambiado nada, especialmente para los artistas independientes, y menos para los de regiones. Los profesionales de los medios que son buena onda, siempre van a tener esa cercanía, independiente de si hay una ley que se los diga o no. Y los que se portaban mal con la música nacional, ahora se portan peor, bajo el discurso de “me están obligando; esto no es libertad de expresión”. 

6. Por último, ¿que le dirías a la persona que escucha por primera vez tus creaciones? 

Que escuche con buenos audífonos. Que empiece por mi presente, y luego si es que quiere, ahonde en mi pasado. Mi música se lee como un libro: con episodios. Cada disco es un capítulo de mi propia vida y de las cosas que quise poner a sonar ahí. 

Hoy hago música con un fuerte acento de synthpop y chamber pop. Hace un año lancé un disco conceptual, medio sinfónico. Hace tres, otro de canciones que rozaban lo industrial, y hace 8 años, buscaba hacer música electro-industrial. Hace 15 años, toqué en una de la últimas bandas de britpop-a-la-chilena que hubo. El viaje musical es variado y entretenido, si es que está dispuesto a acompañarme.

Si quieres acceder a los discos de Oscar puedes visitar la página de PortalDisc la cual, bajo la modalidad de “donación” puedes acceder a todo su material, desde los discos que hicimos mención al principio hasta variadas colaboraciones. Y para que te entusiasmes, te vamos a dejar con “La trampa de la evolución”, uno de los temas de este “Camerata”. A seguir apoyando la música chilena y si es de regiones, mucho mejor.