Si bien ya ha pasado más de una semana exactamente desde la feria PULSAR, el análisis de todo lo que se pudo vivir durante esos tres días fue más que complejo.  Por una parte, la imposibilidad de poder observar todo lo que ocurrió en la Estación Mapocho (muchos de los shows y charlas se topaban en horarios, además de las presentaciones sorpresas en los stands) hacen imposible ser tan categórico en plantear cuales fueron los puntos más altos en lo que respecta a la música, por ello este review que expondré a continuación es más que todo la experiencia personal de alguien que sin ser periodista tuvo que cubrir uno de las instancias más importantes de la escena nacional.

El Viernes 20 la cita era temprana, tampoco al alba, pero si se debía ser puntual para poder llegar a retirar las acreditaciones, pero ya ahí hubo el primer inconveniente ya que al llegar a la hora se me informó que la persona encargada aún no llegaba con lo cual la ceremonia inaugural simplemente la perdimos (desde ya hablo en plural porque a esa altura se me había unido el fotógrafo).

Luego de una espera, se pudieron retirar las acreditaciones (pulseras que teníamos bastantes dudas de que durasen los 3 días pero lo hicieron) y entramos en un momento donde la circulación de gente no era tanta pero donde ya habían músicos tocando.

fotografía tomada por Juan Jose AlmarzaEl encargado de abrir el Escenario Terraza Pulsar (uno de los tres escenarios de la feria) fue (me llamo) Sebastián, un extraño músico pop que dentro de todo ya cuenta con un público fiel que disfrutó su breve show (aps, todos los shows realizados en ese escenario no duraban más de media hora) pero del cual no observamos toda su performance debido a nuestro interés de ir a la charla de DJ SCHOOL y THE LOFT, una instancia que si bien mostraba las bases para empezar a ser un dj, sin duda estaba más abocada a un público mucho más menor que nosotros, por lo cual decidimos ir a ver a Amanitas, una banda que tenía una “onda” bien particular pero que no terminó llenando del todo las expectativas puestas.  Luego de ellas nos las jugamos por La Rata Bluesera, que como su nombre dice, expuso un rock bien old school pero cuya debilidad eran unas líricas demasiado clichés.  Alcanzamos a ver al Dj Aerotek que dentro de todo mostró buenas cartas para luego ir a ver uno de los primeros platos fuertes del día, el cuarteto We Are The Grand.

We Are The GrandEl cuarteto sin duda demostró por qué es una de las bandas con mayor proyección del medio local.  Un setlist que mezcló tanto canciones en inglés como en español y que los hicieron uno de los shows más interesantes de los tres días.  Lástima que les haya tocado tanto un día y hora en los cuales todavía no llegaba tanta gente y la que había era un público disperso más atento a los stands que a los recitales.

Luego de un breve volvimos a una de las charlas más entretenidas como lo fue la de los DEMO DAY STARTUPS MUSICALES, una competencia amigable entre 7 expositores donde salieron triunfadores los chicos de MusiGlota.  Sólo diré que revisen la aplicación que es más que buena.

Una vuelta merecida revisando los stands sirvió para ir a ver a Consuelo Schuster, uno de los nombres pop que más ha ganado relevancia en el último tiempo pero cuya presentación fue correcta sin tener algo más que agregar.  De ahí pasamos a Fakuta que a pesar de tener una leve demora en el comienzo presentó un espectáculo sobrio y eficaz.  Era hora de ir al escenario principal.

Los primeros en inaugurar el ESCENARIO PULSAR (si, no eran muy originales los nombres) fueron los Inti-Illimani, una banda clásica que desplegó todos sus años de trayectoria y encantó a la audiencia que cantó cada una de sus canciones con un respeto y admiración solemnes.  Luego de ellos vino Álex Anwandter, encargado de cerrar el día y que ya al primer tema demostró un profesionalismo extremo o una especie de divismo debido a que al concluir la canción salió del escenario por bastantes minutos molesto con algún problema técnico que se hizo notorio a la gente.

fotografía de Juan Jose AlmarzaLuego de este impasse del cual el ex Teleradio Donoso se excusó dio rienda suelta a un show donde además se dio la maña de presentar dos temas nuevos y cerrar con el ya clásico “Amar en el Campo”.  Un primer día finalizaba y auguraba dos buenas jornadas próximas.

El segundo día comenzó un poco más tarde para mí debido a problemas logísticos (no ser de Santiago de repente pasa la cuenta) por lo cual la primera agrupación que pudimos observar fue al trío porteño Adelaida, un despliegue de rock que logró a pesar del difícil horario y el calor del día reunir bastante gente que terminó pidiendo más temas.  Luego de conversaciones decidimos seguir en el escenario exterior y ver al trío Sin Órbita, pop electrónico cuyo gran atractivo termina siendo el despliegue de su vocalista y su por momentos sensual tono vocal.  De ahí fuimos a LÓPEZ, sin duda, el primer nombre potente del día.

El cuarteto liderado por los hermanos López hizo del escenario OWN MOBILE una celebración del rock and roll, repasando su disco debut y contando con la colaboración del saxofonista Franz Mesko y del vocalista de Tan Biónica en la canción “Me Voy”, por lejos, uno de los puntos altos de la jornada.

En ese instante tomamos la decisión de no ver los shows completos sino tratar de estar en varios escenarios, y así fue como vimos a Ismael Oddó (que con todo el respeto que me merece su arte realmente no me provocó nada), los chicos de Tunacola (bien entretenidos y con una irreverencia medida), Maifersoni (introspectivos y capaces de crear atmósferas sonoras cautivadoras) y los argentinos mencionados anteriormente Tan Biónica (música pensada para adolescentes pero bien interpretada).

Luego de este vendaval musical era hora de ver a Astro.  Soy honesto en algo, jamás el cuarteto liderado por Andrés Nusser ha sido de mi real agrado, pero era una buena ocasión para confirmar si mis pensamientos eran ciertos o sólo una obstinación propia.

fotografía de Juan Jose AlmarzaSu espectáculo fue raro realmente, lo dividieron de cierta forma en dos partes donde la primera estaba dedicada a su disco “Chicos de la Luz”, algo que los espectadores resintieron un poco pero cuando interpretaron una rockera “Maestro Distorsión” además de toda la energía característica que entregan terminaron por cautivar a un público en su mayoría hipster.

Luego de ellos vinieron los cierres por un lado de The Holydrug Couple (una especie de Sigur Ros pero más potentes y oscuros) y Banda Conmoción (simplemente una fiesta) que fueron el punto final de un Sábado más bien irregular.

El tercer y final día fue por lejos el más desordenado y caótico, pero de buena manera.  Esto debido a que varios de los stands contaron con músicos que iban a firmar souvenirs como Camila Moreno y Manuel García, además de presentaciones sorpresas en los puestos como las de Javier Barría y de Dulce y Agraz que hacían imposible el poder quedarse quieto mucho tiempo, pero sin duda esas performances servían para mostrar mucho del nuevo talento gestado en Concepción.

Volviendo a los escenarios, los penquistas Julia Smith lograron dejar una más que buena impresión tocando su EP debut “La Respuesta” para luego pasar a Matías Cena y un show cargado de emociones donde además contó con Victoria Cordero (Círculo Polar y Slowkiss) en el bajo.

De ahí fue hora para todo el power de Guiso que nos recordó porque el rock nacional esta más vivo que nunca para pasar a los shows de Nano Stern (jugando de local y cautivando a la audiencia rápidamente) y el retorno de Marciano con un siempre hiperquinético Sergio Lagos haciendo del OWN MOBILE una fiesta electrónica adictiva.

fotografía de Juan José AlmarzaDe ahí vinieron los Fármacos con su pop mucho más pensado e intrigante los cuales lograron atraer bastante gente y que cumplieron con una presentación que de a poco los afianza dentro de la elite criolla a base de buenos ritmos mezclados con una actitud soberbia pero que no disgusta al que los escucha y ve por primera vez.

El cierre de la feria fue peculiar.  Por una parte Weichafe desplegaba toda su potencia y pergaminos por los cuales se han convertido en una de las agrupaciones más notables del hard rock nacional mientras en el escenario principal Nicole nos deleitaba con lo más cercano a un show para todas las edades, abocándose a sus últimas producciones pero sin dejar de lados clásicos como “Dame Luz” o “Sin Gamulán”.

fotografía de Juan José AlmarzaYa después vino la sorpresiva presentación en el exterior de los argentinos Cien Peces Piensan que sirvió para los que todavía contaban con algo de energías botarlas en un show que mezclaba el pop rock de grata forma.

La mayor conclusión que queda luego de toda esta odisea vivida es que la música chilena goza de buena salud con una variedad de estilos que la hacen imposible de encasillar en un género específico pero que sin duda reafirman que el pensamiento indie ya es una realidad para poder salir adelante dentro de un conglomerado (es imposible decir industria) cada vez más amplio.

CRÉDITOS DE LAS FOTOGRAFÍAS: JUAN JOSÉ ALMARZA