Aunque los primeros vinilos datan de la década de los 50’s, sus orígenes se remontan al siglo XIX, con Thomas Alva Edison como creador del primer fonógrafo -estrenado en 1876- e impulsor de una serie de invenciones que hasta nuestros días repercuten en la cotidianidad.

Porque el romanticismo por lo vintage no solo ha traído de vuelta el formato análogo, también ha dado pie a creativos proyectos que buscan innovar en torno a los vinilos, las tornamesas y su estética.

Un buen ejemplo de lo anterior es este enlace, donde se muestran diversas tendencias gracias al reciclaje de LP’s. Desde carteras, relojes y mesas, hasta accesorios o verdaderas obras de arte pueden resultar del ingenio y el amor por la música.

Si de novedades se trata, en el siguiente video podrás ver cómo se mezcla la electrónica análoga con la digital, en una interpretación que utiliza diversos vegetales como fuente de energía. El protagonista es el músico J. Viewz, un reconocido productor que gusta de la experimentación sonora.

El proyecto que presentamos a continuación también merece un apartado especial por su original propuesta. Porque al parecer el acetato no es el único material con el cual se pueden elaborar vinilos y este clip lo demuestra de manera sorprendente, gracias a una maquina láser capaz de generar surcos en madera.

Pero el tema de la fabricación personalizada no termina ahí, porque hace tiempo ya existen equipos pensados para la producción casera de discos. Este es el caso de la denominada T-560, una maravilla que soporta todos los tamaños (7″, 10″ & 12″) y velocidades (33, 45 & 78 RPM) existentes.

De origen alemán, este producto puede encontrarse desde los 3.200 euros (poco más de 2 millones de pesos chilenos) pero lamentablemente no tiene compatibilidad universal, por lo que si decides comprarlo debes procurar elegir bien el tocadiscos para reproducir tus creaciones.

Y si hablamos de reinvenciones, no podía faltar esta particular aplicación que permite simular la dinámica de vinilos. Aunque su eficacia es un tanto cuestionable, no cabe duda que este trabajo busca llegar al corazón de los melómanos más comprometidos con el sonido y el ejercicio de los primeros formatos de reproducción.

Un excelente movimiento de Kontor Records para promocionar sus más recientes publicaciones, de una manera creativa y con un desarrollo bastante profundo para tratarse de un sello discográfico.

Aún queda un mundo por explorar allá fuera y lo cierto es que la imaginación no tiene límites. Con miras al futuro: ¿Cómo vislumbras este matrimonio entre las tecnologías clásicas y las más contemporáneas? ¿Lograrán cautivarnos los artistas con nuevas propuestas? ¿Cuánto tiempo más los vinilos resistirán el avance acelerado de la industria?

¡Ayúdanos a formular respuestas a estas y otras preguntas!