Melomanos 2.0

Recuerdo que a mis 14 años el deseo por descubrir y compartir música era desesperante. Decidirme por un instrumento para aprender a tocarlo fue aún más difícil y en cada caso las alternativas nunca estuvieron tan al alcance como me hubiese gustado.

En el siglo XXI las cosas cambiaron y la experiencia en torno a la música se redefinió completamente con la aparición de Internet, primero fijo y ahora móvil.

E-Commerce

Buscar canciones o herramientas que simulen instrumentos no es difícil en estos tiempos y más aún si tienes un smartphone en el bolsillo; un dispositivo electrónico que ya se hubiesen querido los melomanos en décadas anteriores. Y lo mismo sucede con otras dinámicas, todo está más al alcance: Si antes hacíamos fila afuera de las tiendas para esperar la venta de nuestro disco favorito, hoy basta con tener una buena conexión a Internet y hacer click en el momento indicado.

La eficiencia de la Era Digital terminó por matar el liderazgo que el Compac Disc (CD) ostentó por más de dos décadas, permitiéndole al streaming y a las descargas en general abrirse paso como los formatos más usados y rentables a la hora de sacar cuentas.

Así lo demuestra el último lanzamiento de Daft Punk, Random Access Memories, que durante la primera semana de exposición generó casi el doble de ganancias a través de iTunes, Amazon y otros sistemas virtuales en comparación a los medios más convencionales.

La premisa se apoya también en un reciente estudio, realizado a más de 20.000 sellos y distribuidores independientes a lo largo de 35 países, que posiciona al streaming como el canal de venta más exitoso en el último año, incluso por encima de las descargas directas.

Gráfico
Evolución de ventas musicales en los últimos 40 años

Mundo en movimiento

Si de aplicaciones móviles se trata, el abanico de productos y servicios es alucinante. Shazam & Soundhound complementan su base de datos de manera excepcional para permitirte reconocer diversos audios. Con ellos no tendrás problemas si diariamente te la pasas identificando canciones pegajosas.

Si lo que buscas es música a toda hora, Tune In cuenta con miles de emisoras a tu disposición con solo un par de pulsaciones. También hay podcast, por si gustas de los programas embasados, aunque la gran mayoría están registrados en lengua anglosajona.

Last.fm es un gran acompañamiento si solo cuentas con conexión 3G en tu móvil, al igual que Grooveshark que puede ser instalado únicamente en soportes Android de manera legal. Este último se ha convertido en el principal enemigo de sistemas pagados como iTunes pues su amplio éxito fue argumento suficiente para que la empresa de la manzanita le hiciera la cruz. Algo de lo que no debes preocuparte si tu iPhone cuenta con jailbreak ya que hay versiones disponibles del software para iOS’s intervenidos.

Y si la composición es lo tuyo, el universo es simplemente abismante. Ya sea Android o iOS tu plataforma, las alternativas incorporan centenares de simuladores para cuerdas, percusiones y prácticamente cualquier instrumento que puedas imaginar.

Sin duda uno de los más recomendables en este tipo de dinámicas es GarageBand -solo para iOS- que en su modo ‘Jam Sessión’ nos permite interactuar con varios dispositivos de forma simultánea, como si estuviésemos en un ensayo real y con distintos instrumentos que van desde guitarras, bajos o baterías, hasta pianos, violines y samplers en general.

En esta área tenemos un excelente exponente chileno, pues Mindscore se destaca como uno de las empresas pioneras en trabajar la creatividad y composición de los músicos. Descargas la aplicación, creas un perfil de usuario y estás listo para escribir, grabar y enviar archivos a través de Dropbox, por nombrar solo unas pocas de sus múltiples funciones.

La idea central es que la banda adelante trabajo y tenga otra herramienta creativa para luego ir al ensayo en días donde no siempre los músicos pueden dedicar su tiempo completo a esta disciplina.

Vista al frente

No es fácil mantenerse actualizado para impedir que te bote la ola, pero si hay algo claro es que para mantenerse surfeando la tarjeta de crédito es fundamental. Lo quieras o no, el dinero plástico se ha vuelto prácticamente universal y las transferencias vía PayPal son requerimientos básicos si frecuentas las compras por Internet.

Para la satisfacción de los más melomanos, los avances seguirán re-encantandonos a cada segundo. La nanotecnología nos guarda sorpresas que nos dejarán con la boca abierta mientras la llamada Internet de las Cosas acecha con paciencia a la espera del momento indicado para popularizarse y revolucionar la Industria.

Si hay alguna promesa que se vislumbre por parte del futuro esa incluye precios accesibles y múltiples alternativas, porque es un hecho que el mercado busca nichos donde los contextos y gustos son muy diferentes unos de otros.

¿Dónde pondremos play en 5 años más? Nadie lo sabe con exactitud. Dejemos que el espíritu de Julio Verne se nos impregne por unos minutos y pensemos en estas preguntas. ¿Qué tipo de productos o servicios crees que la música nos entregará en el futuro?