Cultura Profética en ChileEl frío, fue el primer comentario que Boris, baterista de Cultura Profética, hizo cuando nos sentamos a conversar, junto al resto de la banda, en el lobby del Hotel W, donde se hospedan los días previos a los conciertos que darán este 21 y 22 de junio en el gimnasio Chimkowe, de Peñalolén.

Los puertorriqueños anunciaron que venían a mostrar su homenaje a Bob Marley, el cual repasarán junto a los clásicos de su repertorio como Sube el Humo, De Antes e Ideas Nuevas, por mencionar algunas. Obviamente, también habrá temas de su más reciente trabajo discográfico, Dulzura, que rescata su faceta más romántica y menos combativa.

¿Cómo han visto la recepción del disco Dulzura? ¿Están satisfechos?

Willy: Los arreglos están increíbles, a lo mejor no son tan experimentales como en discos anteriores como Diario, pero son más concisos y así es como creo que debe ser la música hoy en día, porque la gente tiene un margen de atención más corto porque los medios son más rápidos y uno tiene que vivir a los tiempos. No hablo de dejar de lado lo que uno es, sus convicciones.

Creo que hubo mucha crítica, la gente no entendía el concepto al principio, sintieron que era comercial, pero bastó que escucharan bien las canciones y vieran que son densas, con letras de amor, pero con un contenido intrínseco. Eso tomó tiempo, pero se entendió. Además, trajo a mucha más gente a escuchar esta propuesta. Estamos muy agradecidos y contentos con el recibimiento del álbum.

Sienten que hay un vínculo especial con el público chileno?

Boris: definitivamente, son muchos años, muchos festivales, conciertos solos.

Willy: eso se debe a la trayectoria de la banda, son 17 años de trabajo. Yo creo que la gente se identifica con lo que cantamos, pero también tiene que ver con el trabajo de grupos como Gondwana o Quique Neira, que abrieron un espacio aquí e hicieron una escena.

Dices que la gente se identifica con las letras, combativas y de mucha crítica social ¿Están al tanto de las problemáticas sociales que suceden en Chile?

Willy: No exactamente, pero tenemos amigos que nos hacen saber de muchas cosas. Nosotros andamos a la carrera de país en país, entonces muchas veces es difícil mantenerse al tanto de lo que sucede en cada parte, porque además cada uno tiene su familia y está viviendo cosas personales intensas.

Si supimos de este chico, no recuerdo su nombre, que lo metieron preso por tener marihuana y creo que es bien importante porque esas cosas dan paso para que el país hable de estos temas. Tengo entendido que era una persona conocida, y eso lo hizo un mártir, porque lo están tratando como un traficante y no es así. Es un ejemplo de lo mal que está trabajando el gobierno el tema de las drogas y específicamente de la marihuana.

Esta discusión viene a la par con cosas que están pasando en toda Latinoamérica. Por ejemplo en Uruguay que ya se dió un paso y en Estados Unidos también. Creo que el continente entero está abriendo los ojos frente a la realidad, no sólo por despenalizar la marihuana, sino también todas las otras drogas, las químicas también, porque la lucha en su contra es una falacia, lo que ha logrado es que los narcos se hayan hecho más grandes y más poderosos.

¿Y en su país, Puerto Rico, cómo se vive el tema?

Willy: Igual que en Estados Unidos, es bien fuerte la penalización. Por ejemplo, tenemos un jugador de básquetbol legendario, que hizo mucho por el país en sus tiempos y luego, ya no estaba jugando, él tenía su siembra, lo agarraron y gracias a dios salió bastante bien legalmente, pero lo que se habló de él, el pueblo desacreditó todo lo que hizo por el país. Es bien triste que la gente todavía tenga esas vendas en los ojos.

Pasando a otros temas, con 17 años de carrera, han visto como la industria de la música ha cambiado. El paso de los grandes sellos a la autogestión e independencia. ¿Cómo vieron la evolución?

Omar: Nosotros tuvimos la suerte de empezar la independencia antes de que fuera la regla, nosotros el primer disco lo hicimos con una casa disquera local en Puerto Rico y ahí tuvimos el primer desencanto con esa forma de trabajar, porque eramos “un número más en la cuenta” como dice la canción No Me Busques. Ese desencanto nos inspiró a buscar una opción para el segundo disco, tuvimos la suerte de que no firmamos nada, todo fue verbal.

Ya desde la independencia nos dimos cuenta de que la materia prima la teníamos nosotros: la música, aunque la gente de radio, los manejadores, los productores te digan que sin ellos tu no eres nadie. Ok, son herramientas que te ayudan, pero nosotros nos dimos cuenta que la materia prima, sin lo que nosotros tenemos, ellos no son nadie y nos dimos cuenta de eso bien temprano.

Fuimos, desde la juventud alocada, organizando una industria, una corporación y una maquinaria de trabajo. Con el tiempo nos organizamos financieramente, trabajando las redes sociales y haciendo experimentos sin saber cómo iban a resultar.

Cultura

¿Tienen alguna estrategia especial en las redes sociales? Su fan page supera el millón de seguidores.

Boris: Fuimos muy recurrentes con el tema de subir fotos y contarle a la gente lo que hacemos, dan ganas de entrar al fan page a saber qué ha pasado. Llegamos a un punto en que si tocamos en tal parte, al día siguiente nos están pidiendo que subamos fotos del show. La gente disfruta también verse como público. Todo desde la experimentación, todo intuitivo, nos dimos cuenta de qué era efectivo y qué no.

Willy: seguimos tanteando el camino, sabemos que aún hay cosas por hacer.

¿Liberar algún disco, por ejemplo?

Willy: Por ejemplo, pero por la manera en que nosotros trabajamos los discos, es muy difícil regalarlo. Invertimos mucho en grabarlos y nunca hemos visto dinero por ellos, sólo conciertos. Al final el disco termina siendo una tarjeta de presentación.

Boris: El cambio en la industria nos ha favorecido y toda la revolución de internet, nos debemos a eso, la pirateria, el Youtube, Napster, somos el fruto de eso y permite que sigamos vendiendo discos, a pesar de que los grandes sellos no. Hoy en Puerto Rico vendemos lo mismo que Shakira.