Pascuala Ilabaca en Lollapalooza

Fotos de Carlos Hevia

Aunque Pascuala Ilabaca tocó a las dos de la tarde, dentro del Lotus Stage era de noche. Perfectamente podía ser un viejo local porteño con ese ambiente bohemio de antaño.

Lejos del ruido, fue una especie de oasis donde la elegancia y suave voz de Pascuala se apoderó del público, protagonizando una pausa en un día lleno de rock y electrónica.

En solo una hora de show, la “cúpula chica” sirvió de escenario para un momento intenso de música nacional. Sentarse en los escalones a respirar entre tanto ajetreo y dejarse llevar por la melancolía de los temas.

A Pascuala Ilabaca se le nombra siempre como una artista folk, cuando más pareciera una diva vieja escuela, de esos tiempos en que el adjetivo si era vigente.

Pero no cualquier tipo de diva, sino alguien que logra esa mezcla entre lo criollo y lo cosmopolita sin caer en lo típico. Ver a Pascuala Ilabaca y Fauna es ver, al mismo tiempo, a una diva callejera y un carnaval de salón.

Pascuala Ilabaca en Lollapalooza