Ankatu Alquinta
está hoy en el centro de la polémica musical luego de conocerse las razones por las cuáles, desde diciembre del año pasado, ya no forma parte de Los Jaivas. El hijo del Gato disparó con dureza y honestidad hacia el modus operandi y la relación que tenía con sus “tíos”.

El jueves 14 de marzo nos encontramos con él en el bar Onaciú, en la previa de un concierto que realizó junto Chilatin Beats, proyecto musical que habría gatillado su salida de la banda debido a las complicaciones que le significaba tratar de hacer convivir la ajetreada agenda de Los Jaivas, versus el necesario tiempo y dedicación que requiere levantar una nueva banda.

A título personal, y luego de haber visto a Chilatin Beats en vivo, considero que fue lo mejor que le podría haber sucedido, porque ahora tendrá espacio para que su creatividad y talento brillen con luces propias. Si no me crees, sigue leyendo y déjanos tu opinión al final de la entrevista.

Cuéntame el origen de Chilatin Beats ¿De dónde viene la idea de mezclar el sonido latinoamericano con la electrónica?

La historia es bien particular, porque se tejen historias personales de Dorian y mías. Cuando lo conocí, con la intención de que sesionara en vivo con mi trío de jazz, me contó que había sido un gran amigo de mi hermano Eloy y que tenían el proyecto de hacer versiones electrónicas de Los Jaivas, pero que había quedado detenido tras su muerte.

A mi me interesaba hacer una banda de música popular, entonces acogí la idea de Dorian, pero le propuse que hiciéramos un tributo a la música latinoamericana en general, fusionándola con un sonido house. Es un trabajo bien interesante, de gran riqueza y con la intención de rescatar la esencia de los temas originales en cuanto a la armonía y la melodía.

¿Qué crees tú que pensaría Gato al escuchar estas versiones de las canciones de Los Jaivas?

Lo mismo que me dijo cuando escuchó Huaika: “Tu eres un artista”.

¿Y qué te dijeron Claudio y Mario cuando hiciste estas versiones?

Le sorprendió lo fidedigno del desarrollo del arreglo, que reproduce fielmente el original, pero transformado en otra sonoridad, a través de otro lenguaje. Por ejemplo, el solo de piano de La Conquistada está sintetizado en el sonido de una melódica. Eso le gustó mucho a Claudio, porque muestra un trabajo muy serio de parte de nosotros, de mucho respeto.

¿Y en qué momento se empieza a generar el quiebre con Los Jaivas?

Cuando empecé a tener problemas, porque no importaba si tenía algún compromiso con Chilatin Beats, todo debía ser abortado para poder cumplir con Los Jaivas. En ese momento yo busqué alternativas para poder continuar y requería un apoyo de parte del grupo, pero no hubo ni la voluntad ni la intención para hacerlo.

Si tu salida de la banda se dio en diciembre del 2012 ¿Por qué hacer estas declaraciones ahora y no en su momento?

Las razones son decisiones que toman ellos. Yo creo que tienes que preguntarle a Los Jaivas. Obviamente no es conveniente para la imagen del grupo la salida del hijo del fundador y motor creativo dentro del grupo, que tuvo la generosidad de ceder sus derechos para compartirlos.

En la nota de La Tercera había declaraciones bastante fuertes de tu parte, como decir que Los Jaivas son una empresa y que tú eras un empleado de esa empresa.

Son hechos concretos que mucha gente no conoce, que de alguna forma Los Jaivas disimulan: ellos son una sociedad limitada constituida legalmente e integrada por cuatro personas: Claudio Parra, Eduardo Parra, Mario Mutis y Juanita Parra.

Si bien se transmite que son un grupo de seis integrantes sobre el escenario y se ha posicionado esa imagen, en algunos momentos el trato era como si no fuéramos parte del grupo, como si fuéramos sesionistas.

En todas las actividades que desarrollé durante diez años con la banda, tuve que seguir instrucciones que me daba Mario Mutis, que dirigía la parte ejecutiva del grupo. Pasé muy malos ratos, incluso con falta de sutileza de parte de productores que desconocían a los músicos que no éramos parte de la sociedad.

Con decirte que hubo ocasiones en que yo invitaba gente a los conciertos de Los Jaivas y el productor no los dejaba pasar y no tuve la posibilidad de exigirle a esa persona que recibiera a mis invitados, porque él trabajaba para Los Jaivas de la sociedad. Ocurrían negligencias sobre el escenario, donde a veces atendían solamente a los fundadores de la banda, entonces se hacían diferencias de ese tipo.

¿Y qué decían Mario o Claudio al respecto?

Era avalado por ellos, porque de alguna forma ellos establecen una diferencia de estatus y está bien, son los fundadores y compositores de gran parte de los temas, uno no tiene esa historia en el grupo, pero sí ocurrían cosas que se traducían en una subordinación.

¿Esa subordinación se daba también en la sala de ensayo?

Las decisiones artísticas del grupo se tomaban en reuniones dentro de la sociedad, en la cual no participábamos. A nosotros nos comunicaban, como la polémica por el concierto para la recepción de Obama. A mí me informaron y por el compromiso férreo que tenía con la banda, había que ir a tocar. Todos esos hechos son reales y concretos, acá no hay una animosidad o resentimiento.

A nivel de crítica y de fanaticada se dice mucho de que a Los Jaivas deberían sacar algún disco nuevo, volver a crear ¿Intentaste proponerlo en algún momento?

Sí, no era fácil, pero tampoco era un tema tabú. Si bien en las conferencias de prensa y entrevistas, esos temas siempre fueron eludidos con respuestas evasivas, a nivel interno si se conversaba, pero como te digo, Los Jaivas están en un período de difundir su legado. Ellos ya hicieron una obra magna y tienen todo el derecho a difundirla.

¿Crees que si Gato estuviera vivo la banda estaría componiendo?

Si, estando Gato y Eduardo siempre hubo una propuesta creativa. De hecho, al momento de su muerte Gato dejó una obra inconclusa que se llamaba Araucaria, que era una investigación que estaba haciendo de la cultura mapuche y yo soy testigo directo, él me mostraba las canciones en guitarra, él era el núcleo de esa obra creativa y que luego la presentaba al grupo y ellos la continuaban. Pero sin ese genio creativo, no se pueden hacer temas.

¿Y dentro de la banda nunca hubo alguna motivación como para tratar de continuar con ese trabajo?

Es lo que te digo, cuando a uno lo marginan de las decisiones dentro del grupo no puedes tomarlas por tu cuenta. Además que uno también tiene una actitud respetuosa y cuidadosa. Por otra parte, antes de entrar a la banda yo llevaba 10 años como músico, tenía una formación en la cual ellos eran una parte de mis referentes. No soy músico por estar en Los Jaivas, a ellos llegué por circunstancias.

Uno tiene derecho a tener su propia identidad, a buscar su camino y eso merece respeto. El trabajo de interpretación es loable y digno, pero cuando tienes la capacidad de crear y mostrar un sonido original, tienes que hacerlo, porque o si no, te estás falseando a ti mismo, hay una falta de integridad. Ser “hijo de” es complicado, porque afecta la identidad de uno.

Yo me encuentro en un período equivalente a la época en que hicieron Alturas de Macchu Picchu, donde había una hiperactividad creativa. Tengo un montón de ideas que desarrollar también y que no calzan dentro del proceso actual de la banda.

Claudio dijo en declaraciones que a ti no te echaron, tú dices que si ¿Cómo fue tu salida finalmente?

Hay un proceso complejo en que influyen mucho las dificultades para comunicarse, donde tú dices rojo y porque el otro quiere que sea morado, va a entender morado. Entonces, cuando yo le planteo a Mario este proyecto, entendió que me quería ir y se aferró a esa idea. Finalmente yo busqué alternativas para congeniar ambas cosas e incluso opté por suspender Chilatin Beats para continuar con Los Jaivas, pero tomaron la decisión unilateralmente, porque según ellos yo no tenía otra opción.

Eso es desde el punto de vista profesional, pero ¿qué pasa con el lado humano?

En la relación humana es de gran afecto y cariño, yo no tengo ningún resentimiento con las personas, siento un gran cariño y admiración por ellos. El conflicto en el ámbito profesional y artístico.

¿Pero igual se quebraron las confianzas o pueden separar las cosas?

A ver, ¿Cómo explicas tu que a una persona que es tu sobrino lo dejas sin trabajo durante dos meses? Sabiendo que son los más rentables del año para un músico; hay una dureza y una especie de crueldad, para mí fue traumático, sin contar lo emocional, que también ha sido devastador.

¿A qué crees que se debieron esas decisiones?

Claramente hay un disgusto hacia mis intenciones de figurar con luces propias.

¿Habrá un tema de ego detrás de Mario y Claudio?

No es mi intención calificar a las personas en este momento, yo estoy hablando de mis circunstancias. Cada cual tendrá que sacar sus conclusiones y cada uno tendrá que responder por sus actos, así como yo tengo la deferencia de explicarte lo que me ha ocurrido a mí.