Hace unos días estuvo en Chile Soledad Vélez, oriunda de Concepción y que hace cinco años se fue a probar suerte  en España. Aprendió a tocar guitarra escuchando a Los Tres, estudió Arquitectura, pero cuando supo que la música era lo suyo no vio otra opción que irse del país.

Su último disco Wild Fishing y su reciente contrato con Arca Discos le permitió, después de cinco años, volver a Chile por primera vez. La pobre escena musical que hizo que se fuera en ese entonces es radicalmente distinta a la que la recibe hoy. Desde una España en crisis, Soledad pudo formar su carrera, viendo sorprendida cómo Chile se hacía conocido en el mundo con su música. De esto, sus influencias y más conversamos con ella.

¿Por qué decidiste irte del país?

Porque en ese entonces no habían posibilidades para surgir musicalmente aquí. Yo vivía en Concepción, estudiaba arquitectura. Tenía planeado irme a Buenos Aires, pero surgió lo de España y me fui para allá.

Cuándo llegaste a España ¿Qué fue lo primero que hiciste? ¿Cómo era la escena musical?

Estuve tocando con un cuarteto de jazz un tiempo, pero a los meses me aburrí. Quería hacer mi propia música así que me dediqué a eso. En general hay muchos proyectos, muy diversos. Bandas locales, como Jupiter Lion, o Partido, que son de Barcelona. Hay influencias de todo el mundo, lo rico que tiene España es que es como un puente entre Latinoamérica y Europa, hay una gran mezcla.

Me llamó la atención que en una entrevista dijiste que la mayoría de tus influencias musicales era en inglés y por eso cantabas en ese idioma

Es más que nada porque desde pequeña escucho música en inglés, más que nada por mi padre. Y canto en inglés porque fonéticamente el cerebro como que se adapta, te acostumbras a relacionar el inglés con la música. Entonces, al componer me es más fácil.


¿No pensaste que el hecho de cantar en inglés en un país de habla hispana iba a ser una especie de barrera para que llegara tu música al público?

Hoy en día en España mucha gente me lo dice “si cantaras en castellano, llegarías a mucho más público español”. Pero no es una cuestión de que yo quiera llegar a más gente o venderme más, estoy haciendo la música que me gusta y compongo en inglés porque me gusta.

A pesar de tener mayor influencia de músicos que cantan en inglés ¿algún chileno que rescates?

Cuando empecé a tocar la guitarra escuchaba a Los Tres, que es un clásico. Ya en mi adolescencia empezaron a salir Los Bunkers. Era también la época de Teleradio Donoso, que me gustaban mucho. Ya de música más antigua, escucho a Violeta Parra, Víctor Jara, los clásicos. Mucha música folclórica también, Los Jaivas. Todo este rollo de la música andina, percusión andina me encanta.

A esta altura de tu carrera, siendo que la formaste completamente en España, te siguen considerando como “artista chilena” ¿Qué piensas de eso?

En España mis amigos me molestan mucho con esto, porque siempre que publican algo de mí, ponen “chilena afincada en Valencia” o “española”. Muchas veces se confunden y ponen que soy valenciana. Que algunos digan que soy una artista chilena, pues me gusta, porque he nacido aquí, he vivido en Concepción hasta los 19 años y, lo quieras o no, las raíces de tu tierra y de tu música se notan a lo largo del tiempo a medida que vas componiendo.

Ahora que vuelves después de cinco años, ¿cómo ves la escena musical chilena?

Hay mucha escena, mucha. Desde afuera, estando en España, te das cuenta de eso. Va Francisca Valenzuela, también Javiera Mena ha estado dando vueltas por ahí. Dënver o Gepe, Perrosky que también fue hace poco con Astro. Allá me dicen ‘tú que eres chilena, explícanos este boom musical chileno’, pero yo les digo que no he vuelto hace cinco años, no estoy muy informada de lo que estoy pasando allá. Así que estoy muy feliz de estar acá, me encanta Chile.

¿Cuál es tu postura frente a ella?

Siempre me preguntan si me siento parte de esa escena y no creo que lo sea. Pero si reconozco que soy chilena, que soy de Concepción y que simplemente me fui porque no había cómo hacer música hace cinco años. Me hubiera encantado seguir la música acá, si hubiera habido otra forma.

Con la crisis económica, y más encima viendo esta explosión musical en Chile, ¿no pensaste que tu carrera podía estar en peligro?

No creo. La crisis en España es muy fuerte, el desempleo es grandísimo, la gente cada vez tiene menos plata. Pero nosotros no solo nos concentramos en España, pues también estamos valorando muchos más países por donde tocar. Lo bueno, además, es que el público español es bastante fiel. También hemos ido a Inglaterra, México, incluso el hecho de cantar en inglés te permite girar por toda Europa. Estando en crisis o no, el hecho de estar en ese lado del mundo donde la música se valora muchísimo, la cultura en general, te da más salido hacia otros países. Yo creo que todo tiene su lado positivo y negativo. Con la crisis, músicos y productores están explorando nuevas salidas, viendo cómo pueden sacar nuevos proyectos para poder sobrevivir. Pero la música no va a morir.

¿Cómo ha sido compartir escenario con músicos chilenos?

Toqué con Gepe en Ciudad de México hace unas semanas y estuvo muy divertido. El público mexicano tiene mucha energía. Antes de eso me había encontrado con él el año pasado, que fue cuando lo conocí, en el Día de la Música en Madrid. Fue muy emocionante porque hasta entonces no había tenido mucho contacto con músicos chilenos. Luego de eso, hace un mes y medio estuve con Perrosky y Astro en el Festival Monkey Week y lo pasé súper bien, siempre encontrarse con compatriotas es agradable.

Y por último Soledad ¿Considerarías volver a Chile para continuar tu carrera?

Lo bueno de ser músico es que no necesariamente mi carrera tiene que estar donde yo viva. La mejor forma de promocionar tu música es viajar un montón, tal como lo están haciendo Gepe y Javiera Mena. Donde se pueda tocar, hay que tocar. España es mi residencia, yo creo que voy a vivir ahí, pero siempre quiero venir a Chile a participar de más proyectos.