La joven cantante mexicana Carla Morrison lleva un par de años dentro de la escena pop latinoamericana, sumando fanáticos, ganándose a la crítica y figurando en los festivales más importantes de la región.

Recientemente, la autora de “Déjenme Llorar” (2012) logró adjudicarse dos premios Grammy Latino por mejor álbum alternativo y mejor canción de la misma categoría, pavimentando su camino a la consolidación como intérprete y compositora.

Tuvimos una charla en extenso con ella en su paso por nuestro país y pudimos conocer algunos detalles sobre sus planes a futuro, su peculiar relación con Chile y qué es lo que veremos el próximo 6 de abril, cuando se presente en la edición 2013 de Lollapalooza Chile.

Te vimos muy emocionada en la presentación que realizaste en Pulsar 2012 ¿Cómo viviste el show? ¿Te sorprendió la reacción del público chileno?

El show estuvo increíble. Yo pensé que iba a llegar gente seria, tratando de saber quién era yo, pero fue impresionante cómo la gente se sabía las canciones y cómo las cantaban. Me quedé muy sacada, estuvo muy padre.

Tienes una relación muy cercana con nuestro país, ya que en tu banda compartes con músicos chilenos. ¿Cómo nace esta amistad con ellos?

En la banda está Mariel Mariel, Sonido Landon y antes estaba el Pancho Salas pero ya se regresó.

Nos conocimos porque Juan Manuel Torreblanca, productor del disco, era amigo de ellos y nos tocó compartir en un show. Nos hicimos muy amigos y Landon me dijo a mi “si un día ocupas un baterista o algo, me dices”. Eso me ayudó mucho. Vi que congeniamos musicalmente y dije “órale, que padre”.

Como Landon y Mariel son pareja, a medida que fue creciendo mi banda, la invité a que entrara y ahora somos todos como hermanos. Pasamos todo el tiempo juntos.

Respecto a esta relación con los chilenos. ¿Cómo surge la colaboración que hiciste con Gepe en Bailar bien, bailar mal’ de su último disco?

Esa relación comenzó porque un día me lo presentaron en un festival y yo le dije “ay hola” y me fui. Yo no sabía quién era él, y en ese momento andaba muy apurada. Luego escuché su música y me dijeron “ese fue el que te presentamos” y yo “ay no, que tonta” porque no me había dado cuenta.

Me hice muy fan de él, entonces un día lo invité a un show en México. Cantamos y salió todo súper bonito. Luego me dijo que quería invitarme a su disco y grabé la canción. Quedó muy bien.

Me invitó a cantar a Pulsar pero no pude porque en una semana he estado en cuatro países. Yo le había dicho “claro, claro, cantamos juntos” pero cuando llegué y me preguntaron si iba a cantar con Gepe… ¡No me acordaba!

Fuiste ganadora de dos Grammy Latino por mejor canción y mejor disco alternativo. ¿Cómo recibes ese reconocimiento a tu trabajo?

Es loco porque dices “guau”, soy independiente y se reconoce mi trabajo de esa manera con un premio tan importante y respetado. Me dejó en shock. Haber sido nominada cuatro veces y haber ganado dos sí es muy impactante.

Cuando escribí ‘Déjenme Llorar’, lloré todo el día. Fue tan doloroso y tan fuerte que nunca pensé que todo eso se convertiría en algo tan bueno. Cuando me entregaron el premio, pensaba “no puedo creer que algo tan sincero, que me dolió tanto, se haya ganado un Grammy”.

Es fuerte lo del disco también porque los productores no eran productores y el ingeniero no era ingeniero. Eran algo parecido pero no tenían ese título, entonces todos jugamos a ser quienes queríamos ser.

Todo fue hecho en mi casa, de la manera más amorosa y más sencilla. Nunca esperamos nada, sólo esperábamos dar lo mejor de nosotros y es muy bonito que esa parte sincera nuestra haya ganado.

Ha pasado tiempo desde la publicación de “Déjenme Llorar” ¿Cómo percibes el disco ahora? ¿El haber ganado el Grammy te inspira para realizar un nuevo álbum en el corto plazo?

Con mi disco fui feliz desde el momento en que salió, nunca le cambiaría nada. Todo lo que hice, lo hice por alguna razón y lo respeto. Es un disco que todavía escucho y me gusta tal cual como quedó.

Definitivamente, el premio me motiva y me da muchas ideas para hacer un nuevo disco. De repente me da un poco de presión también porque digo “uf, no sé que va a querer la gente después”, pero a la vez no me da presión porque yo hago lo que quiero, hago mis canciones como quiera.

¿Ya hay material para el próximo álbum?

Sí. Ya tengo muchísimas canciones. Quiero seguir componiendo porque quiero experimentar con cositas nuevas. Incluso, hasta había pensado en re-versionar el disco.

¿Te gustaría trabajar el próximo disco de la misma manera que hiciste Déjenme Llorar (2012)?

No sé, fíjate. Me dan muchas nuevas ideas. Me gustaría hacerlo de diferentes maneras.

A lo mejor grabarlo todo en una sentada, en vivo, toda la banda. O a lo mejor no, a lo mejor hacerlo todo guitarra y voz.

Estoy tratando de, más que nada, seguir mi corazón porque no quiero que mi mente se involucre tanto.

El próximo año estarás presente en Lollapalooza Chile. ¿Cómo recibes este desafío ahora que ya conoces al público chileno?

Hace poco supe que iba a ser la única mexicana en el festival, eso no lo sabía, entonces ya estoy muy nerviosa.

Pues me da mucha emoción. Lo de Pulsar fue un muy buen preludio porque me ayudó a entender muchas cosas, se me hizo muy padre. Me emociona mucho porque hay bandas muy buenas y pues ¡es Lollapalooza!

Para terminar ¿Algún saludo para tus seguidores en Chile?

Primeramente, gracias por todo lo que me dieron en Pulsar, porque de verdad fue una sorpresa muy grande. Esta semana he tenido muchísimas sorpresas (risas). Incluso, en los Grammys, mis papás no podían ir y mi manager me los llevó y yo “llora y llora” porque no me lo esperaba para nada tampoco.

El venir aquí y que todos estuvieran tan emocionados fue como navidad. Estoy muy contenta de haber venido y también de conocer esta parte de mis amigos de Chile y conocer el país por fin.

En Pulsar me tomé una foto con una pancarta que decía “tus pajaritos del amor chilenos” y yo dije “¡guau, que fuerte!”, no lo podía creer. Un saludo a todos y gracias.