Fernando Milagros es uno de los músicos chilenos que más ha dado que hablar en el último tiempo. Con su último disco, ‘San Sebastián’, y con temas como ‘Carnaval’ donde colabora la española Cristina Rosenvinge, se alza como uno de los artistas nacionales más prodigiosos del último tiempo. Conversamos con él, del folk, influencias y más, días antes del lanzamiento oficial de su último video, Piedra Angular.

¿Cómo fue la transición de estar en una banda a encontrar un estilo propio?

Fue súper natural. En el momento en que estaba, a fines de 2005, ensayaba con la banda y hacía mis propias canciones. Ahí me di cuenta que en los ensayos de la banda avanzaba mucho más lento que cuando estaba solo. Habían más cabezas que estaban pensando y cada uno quería una cosa distinta. Empezamos el 2003, ya habían pasado dos años y no habíamos avanzado mucho. Yo grababa en mi casa mis canciones solistas. Tenía un disco casi listo, cosa que con la banda aún no lográbamos. Fue lógico decir: ‘eso no está funcionando’. Fue una decisión súper práctica.

¿Por una cuestión de roles poco definidos dentro de la banda?

Porque en una banda, en las que son más chicas, suele pasar que todos opinan todo y todos quieren tirar para un lado distinto. Las bandas que funcionan son las que tienen alguien que dirige todo o todos están de acuerdo y todos van para el mismo lado. Cuando eso no pasa empiezas a entramparte con detalles, con estilos, soluciones y con ideas que no se concretan. Para mi fue mucho más fácil empezar a hacer las cosas solo.

En tus discos no se nota un cambio de estilo, a simple vista, ¿qué crees tu que cambió con el hecho de entrar a un sello más grande?

El hecho de meterme a un sello no sé si cambie mucho en términos artísticos. El que sea un sello independiente no cambia la manera en que uno hace las cosas. Tienes mayor apoyo técnico, todo lo que es prensa y estructura de producción, más que musicalmente. Las ideas y la editorial artística siempre las he manejado yo e independiente de quien me asesore, si hago tal disco con un productor o con otro, al final las decisiones terminan pasando por mi. Solo cambia la estructura.

Entonces, ¿no pensaste que te iba a afectar en tu estilo el hecho de trabajar con Cristian Heyne?, productor de música más pop y electrónica.

Creo que es al revés, la idea e haber llamado a Cristian fue para hacer resaltar las ideas que yo tenía. De alguna manera, el les sacó el brillo que necesitaba, las aterrizó y las vio desde un lugar más alejado. De forma más panorámica, entonces es mucho más fácil armar algo que tenga más sentido.

Tu música es folk, tiene un toque bien criollo ¿qué influencias tienes que quizás no sean tan relacionadas a tu música?

A esta altura, algo que me pasa, es que las influencias son de un abanico poco similar entre sí. Si uno escucha el último disco, puedes encontrar, a vuelo de pájaro, a Radiohead, Violeta Parra, a Air, entre otras mil cosas más. Pero eso no significa que escuche tanto a esas bandas, hay muchas más. Siempre que me preguntan “¿cuáles son tus influencias?”, les contesto que es más fácil mostrate las cosas que tengo en el iPod que decirte quien me influye porque realmente nunca me quedo quieto, siempre estoy escuchando cosas nuevas o que no había escuchado antes. La tarea de investigar me interesa bastante. Quizás la etapa de investigación de las raíces latinoamericanas está llegando a su fin. Quizás no me interesa que me cataloguen de artista folk en un futuro, es una palabra que está ultra manoseada, subentendida. Desde el momento en que aparece Paris con una Folk en la tele ya deja de tener mucho sentido para mí. Estoy más concentrado en investigar sobre música y en hacer música que dedicarme a hacer canciones en un estilo determinado.

Días antes del Festival Neutral dijiste que te sentías como un ’bicho raro’ dentro de los demás artistas del sello ¿por qué?

Entiendo cuando los periodistas hablan del “nuevo pop” y entiendo que la prensa necesita titulares para nombrar ciertos movimientos, o para catalogar ciertas cosas. Creo que el público también necesita entenderlos de primera mirada de esa manera, pero siento que no tengo mucho que ver con Alex Anwandter. Somos chilenos los dos, buena onda, de una generación parecida pero en cuanto a editoriales y forma de enfrentarse a las canciones, música, gustos, estamos en otros lugares. No es por validar lo mío ni descalificar a nadie, solo son distintas formas de hacer lo mismo.

Sobre el video de ‘Piedra Angular’ ¿por qué elegiste hacerlo de forma colaborativa?

No tenía ni uno, básicamente. No teníamos plata siquiera para arrendar una cámara. Al Sebastián (Lelio, director del clip) se le ocurrió que la única manera de hacer un video sin una cámara, era pedírsela prestada a otras personas

¿Tienes algo especial preparado para el lanzamiento? Sé que están invitados los participantes del video.

Claro, la idea es que la gente que apareció en el video escriba a info@quemasucabeza.com y se anote para que vayan y sea divertido verlos ahí y en el video. Haremos el show que estamos haciendo estos últimos días, mostrando canciones del ‘San Sebastián’, unas canciones nuevas que han salido hace poco y presentar en sociedad el clip.