Domingo 19 de Junio. 4to Fstival Ciudad Emergente, Buenos Aires, Argentina.

El día anterior había sido caótico. Una lluvia incesante acompañada del juego de luces naturales de una tormenta eléctrica de aquellas, puso en jaque la organización del 4to Festival Ciudad Emergente que se realiza en Buenos Aires. Para suerte de los chilenos The Ganjas, quienes se presentaron el día domingo 19 (tercer día del evento), apenas cayó agua y el espectáculo de los truenos le dio un toque espacial y sicodélico a la noche.

Eran uno de los 4 artistas internacionales invitados al este evento, destacados por la prensa en la previa y ratificados gracias la cantidad importante de público que los conoce, sigue, respeta y se hizo presente en un momento que resultó ser perfecto desde las siete y cuarto de la tarde, cuando se inició el show de los chilenos, quienes  irrumpieron con fuerza desde el primer momento, golpeando a la casi llena terraza del Centro Cultural Recoleta con su garaje rock.

Seré breve. La presentación fue soberbia, impecable. En poco menos de una hora mostraron parte de su nuevo y alabado material Resistance -producido por nada menos que Jack Endino- y otros clásicos de sus ya cuatro producciones. Los fuegos partieron con la ganchera Sonic Redemption y el reciente single Resistance . Canciones certeras, donde al final de esta última muchos se daban por enterado que esa sorprendente banda que los hacía cabecear era chilena. Claro, si uno no los conocía, si no había leído los folletos de información y sólo llegó ahí por lo ondera y potente que sonaba la banda, no había posibilidad alguna de dilucidar la nacionalidad del cuarteto.

Más allá de esta opinión, volveré a recalcar lo potente de la presentación, donde fue fundamental ‘el ojo’ para elegir un buen setlist, que se paseaba por sonidos más dub sicodélicos a esos más de garage, más stoner. Jugaron con la subida y bajada de intensidad, de decibeles y de loops, para retirarse del escenario rockanroleando con la espectacular Heart Of A Velvet Stone , sin duda la mejor de la noche, con un invitado tocando las maracas y bailando cual Thom Yorke.

El lado oscuro lo marcó, creo, la falta de carisma, de comunicación con el público, si bien hubo muchos aplausos y los más fanáticos pedían temas, el diálogo era pobre, con unos casi inentendibles ‘gracias’, ‘somos The Ganjas’ y un par de agradecimientos a las bandas amigas argentinas, no hubo mayores palabras. Lo que de igual forma se agradece en el formato de recital al aire libre.

En resumen: buena presentación y buen sonido. Salvo una partida falsa por ahí, se mostraron muy afianzados como banda, las improvisaciones salieron casi de ensayo y algo muy importante: se vieron profesionales. Más allá de la crítica y la discusión sobre la etiqueta de ‘rock chileno’ (si es que existe tal), creo que a The Ganjas le depara un buen futuro, y si sigue con esta línea de trabajo, con esta calidad de presentaciones, no tendrían porque detenerse en la ruta que los lleve al mainstream musical.