Algo está pasando en nuestro país. Llámese conciencia ambiental, lucha por la educación pública, despenalización del autocultivo de marihuana, presos políticos mapuches, derechos homosexuales, regulación del post natal o lo que sea. Chile está despertando mediante un movimiento social que carece de cabeza pero que poco a poco se va organizando, unido bajo una fuerte convicción: demandar democracia participativa.

Ante todo este espectro revolucionario,  el reconocido músico Joe Vasconcellos hace una apreciación relevante señalando que “estamos frente a una nueva forma de hacer las cosas, en donde las redes sociales juegan un rol muy importante y van contagiando a las masas cansadas de un discurso absolutamente anacrónico, de una clase política cada vez mas alejada de la realidad diaria”.

Pareciera ser que chilenas y chilenos están despertando de un prolongado letargo y sumisión, para buscar la salida del individualismo y velar por la comunidad en donde, tal como dice Felipe Toro, de la banda El Cruce, “HidroAysén se transformó en la gota que rebalsó el vaso de una serie de abusos e irregularidades que se han ido observando desde los gobiernos de la Concertación y que parecieran haberse agravado o acelerado en el gobierno de la Derecha”.

Y es que los artistas chilenos no se han quedado al margen de lo que está aconteciendo, a través de diversas formas de protesta se han unido a las multitudinarias concentraciones de personas en distintas regiones de nuestro país.

¿Cuál ha sido la postura del Gobierno? Quizás no logra comprender la magnitud de este acontecimiento ciudadano, o peor aún, no quiere entenderlo. Ante esta negativa de escuchar a la gente, Camila Moreno, quien ha participado en manifestaciones junto a otros músicos como Inti Illimani Histórico y Legua York, considera que “es preocupante que estén haciendo oídos sordos sobre las marchas, llamar ‘violentistas sociales’ a la gente que sale a caminar por una causa justa (como en cualquier democracia sería coherente hacer), es terriblemente ignorante y, sobre todo, el Gobierno deja entrever las posturas represivas que esta adoptando”.

En el discurso presidencial, mientras miles de voces gritaban diferentes consignas a las afuera del Congreso, Sebastián Piñera anunció como gran mérito la creación una nueva institucionalidad ambiental: Ministerio del Medio Ambiente, Servicio de Evaluación Ambiental y la Superintendencia del Medio Ambiente. Sin embargo, las medidas anunciadas, lejos de solucionar y llevar a nuestro país hacia un desarrollo de energías limpias a largo plazo, parecieran ser “un foco completamente sesgado y cortoplacista, en el sentido de que solo se fiscalizará que se cumplan las normativas vigentes (que ya vimos que son insuficientes y además adaptables según las presiones del dinero y el lobby), en vez de tener una visión de futuro y un real interés en el medio ambiente y en nuestras riquezas naturales”, tal como nos concluye Felipe Toro.

Creemos que hay un consenso en que estos anuncios sólo son voladores de luces de parte del Gobierno, quien cree que de este modo, se mejorará la producción hacia energías renovables. Solo “bonitas palabras para encubrir más burocracia”. según una sólida aseveración de Javier Barría.

Quizás así también lo percibe la mayoría de los chilenos(as) y por ello no están conformes con esto ni otras injusticias como el silencio casi rotundo del Gobierno ante temas ya mencionados como: los presos políticos mapuches, privatización de las semillas que perjudica enormemente a los campesinos o el precario modelo de financiamiento de una educación que hace mucho dejó de ser pública y accesible para todos.

“Estamos frente a un fenómeno que puede determinar destinos y formas de hacer las cosas, por lo tanto, un momento delicado en donde se van a utilizar todas las fuerzas disponibles para lograr los objetivos. Por un lado el pueblo, el sentido común y todas sus razones y del otro, el feroz mundo de los lobbys, el oropel, el progreso a toda costa, las platas ya gastadas y especuladas, en fin; las letras chicas y los mensajes inelegibles” argumenta Vasconcellos ante la actual situación de nuestro país.

No obstante, pese a que el ‘despertar’ de la gente se ha materializado en este gobierno de Derecha, hay que tener en cuenta, como señala Javier Barría, que “no hay que olvidar también que todo esto fue propiciado por los gobiernos de la concertación. Da un poco de pena el oportunismo político que se le saca al tema por parte de la Oposición”.

Todo lo mencionado anteriormente y las opiniones de los artistas hace interesante e imprescindible cuestionar el manejo políticos que tanto el Gobierno como la Oposición han tenido frente a los conflictos y manifestaciones. Así mismo, es importante analizar el rol de los medios de comunicación masivos como agentes de desinformación, puesto que son una herramienta poderosa en cuanto a la construcción de las percepciones de la gente.

Esto, junto con la evolución que tengan las próximas manifestaciones, más la suma de opiniones de diversos músicos al respecto, tendrá lugar en una segunda parte de esta nota mientras claro, ustedes pueden desde ya hacer sus propios análisis frente al tema en nuestra sección de comentarios.

Portada fotográfica de Valparaíso el 21 de mayo por Huella Digital