Hace algunas semanas atrás, estuvimos compartiendo en los camarines del Huevo con una banda de extensa carrera que vive por estos días una situación muy singular con su país de origen: Luego de ser top de ventas durante muchos años, sus cambios de vocalistas los forzó a reinventarse y potenciar su carrera en el extranjero, descuidando en algún grado a Chile y causando así un distanciamiento que terminó por lapidarlos mediáticamente, como unos completos desconocidos en una escena que años antes los vio crecer y triunfar.

Tras presenciar un sólido show, se hizo evidente el por qué Gondwana es LA agrupación que merece tener el trono entre los más exitosos de la actualidad. No por nada tienen su agenda copada hasta febrero del próximo año –como nos cuenta su manager- con un centenar de presentaciones en el extranjero que, seguramente, seguirá extendiéndose en un ruedo que no parará de transitar entre Latinoamérica, el viejo continente e incluso Australia.

En particular conversamos con Leo ‘Dread’ -percusionista y MC de la banda (en la foto)– quién amablemente continuó la comunicación gracias a las bondades de Internet, para adentrarnos en una banda que de manera silente y esforzada, ha logrado posicionarse en el mercado internacional gracias “a la explosión de Internet con respecto a la difusión de música, así como al reggae, que como movimiento tiene fuerza en otros lados muchísimo más que en Chile”, según sus mismas palabras.

Además, señala que “México y Argentina han logrado crear una ‘escena reggae’ con muchas bandas tocando constantemente y muchos lugares donde tocar” aunque finalmente, lo que de verdad importa para expandirse al extranjero, sea cual sea el estilo, es “que la calidad musical sea como para que gente de otros países se interese en escuchar tu música, como le ha pasado a CAF también”.

De Gondwana a CAF, sólo un paso

Que Leo mencione a CAF (Cómo Asesinar a Felipes) no es mera coincidencia, pues es hermano mayor de Sebastián –aka Sebajo- , el encargado de pilotear las bases en las cuatro cuerdas del quinteto de la muerte, que en más de una ocasión hemos cubierto y transmitido.

Desempolvando el baúl de los recuerdos nos comenta que “La música siempre estuvo presente en casa. Nuestro papá cantaba en los festivales de la voz comunales para llevar plata a la casa cuando joven. Luego, el año 84 me mandó de gringolandia 2 cassettes donde decía ‘estos artistas están de moda acá’. Eran el Thriller de Michael Jackson y Colour by Numbers de Culture Club. Imagínate a un niño de 8 años escuchando esa música en un Walkman Sony del porte de un libro (que si te movías se movía el cabezal), en una micro camino a Renca a almorzar con la abuela materna. En el colegio siempre estuve formando bandas donde cantaba, pero compartir mi gusto musical con el Seba era medio complicado, tenemos 5 años de diferencia, entonces nuestras etapas infantiles estaban medio separadas”.

El rompecabezas poco a poco va dando forma a una historia impensable que se define “a partir de mis 15 y sus 10 años”, en donde la influencia entre hermanos “empezó con la música de MJ, que a mi me gustaba mucho. Una pseudo influencia porque fue sin querer; Yo tenía muchos cassettes en mi pieza que me sacaba a escondidas para escucharlos, nunca me di cuenta porque los dejaba en el mismo lugar y rebobinados”. Anécdotas interesantes, que finalmente le permiten concluir que “todo ese rap y rock que tenía le fue creando su gusto musical”.

Fue así como ambos hermanos fueron integrando a sus vidas las notas, métricas y estilos propios de una pasión por la música que cruzó sus caminos en más de una ocasión, como la vez en que grabaron “unos temas con el grupo de rap que tenía con un amigo, donde nos ayudó DJ Raff, que tocaba en La Frecuencia Rebelde por el año ’92. Todavía tengo esa grabación en un cassette de cromo”.

Nadie es profeta en su tierra

Nos apartamos de sus experiencias más personales para preguntarle de plano sobre la poca cobertura que tienen en Chile. Sus grupo en Facebook tiene más de 200.000 ‘me gusta’, mientras su cuenta en Twitter es seguida por más de 16.000 fanáticos que seguramente no entienden por qué “hay gente que piensa que la banda ya no existe y se sorprenden cuando saben que Gondwana se ha mantenido tocando fuera de Chile todos éstos años”. Sobre esto, Leo es enfático en sostener que “se debe a que el periodismo especializado no lo es tanto”, así como también que “vende sólo lo que está de moda. Hay muchas bandas que andan tocando por ahí sin que nadie lo sepa”.

A estas alturas, todo este proceso para la banda “se hace natural, pues nos hemos acostumbrado a tocar mas afuera que acá. Hubo un año que hicimos como 80 shows y sólo 4 fueron en Chile. Pero éste año ha sucedido que hemos tocado mucho acá también, que es un objetivo importante de la banda”. Y claro que es importante, pues hasta ahora reconoce que “suena raro decir ‘visitar Chile’ si es donde vivimos, pero así es”.

De esta manera va tomando confianza este músico que se unió formalmente a Gondwana en el año 2004, en un festival de Costa Rica ante más de 7000 personas, después de trabajar años como roadie.