Viernes 22 de Abril. Aura Magna, UTFSM, Valparaíso, Chile.

Escuchar a Eva Ayllón es viajar a través de lo más profundo de Latinoamérica. Su voz logra evocar lo mejor de nuestros pueblos, de nuestra identidad, así como también esas viejas heridas que arrastra nuestra historia. Con 40 años de carrera, esta eminencia de la música afroperuana demuestra en vivo que tiene bien ganados los elogios y distinciones que ha obtenido, encantando a la audiencia con su repertorio que repasa lo mejor del cancionero popular latinoamericano. Su puesta en escena fue precisa. Eva baila cada vez que se le da la gana, se nota que disfruta estar sobre el escenario y eso se agradece, ya que a nivel interpretativo hace una diferencia substancial.

Luego comienza a sonar “Sensemayá”; Inti Illimani Histórico interpretando uno de los clásicos. Sin mayores preámbulos van hilando con destreza una canción tras otra; “Polo doliente”, “Alturas”, “El lazo de Víctor Jara” y luego una selección de su último disco “Travesuras”, que incluye obras de Luis Advis como “Quinteto del tren”.

Son 44 años de carrera los que tienen ya los Inti, y esa experiencia es con la que podemos deleitarnos cuando ejecutan cada canción. “Medianoche” es siempre una de las más aplaudidas y mucho de ello es responsabilidad de la voz inconfundible de José Seves.

El punto bajo de la jornada fue con el “Mercado Testaccio”, donde la ausencia de Jorge Ball se hizo evidente. Los arreglos para flauta traversa fueron reemplazados por un acordeón en manos de Camilo Salinas, sin embargo no fueron pulcros en su ejecución, ni se conservaron las mismas líneas que hacía la flauta.

Las últimas 6 canciones estuvieron a cargo de Inti y Eva junto a sus músicos. “Fina Estampa”, “Corazón Maldito” de Violeta Parra, “A mi no me cumbee” y “Mal paso”. La integración de más músicos al escenario hizo notar el aumento en la energía y es así como “A mí no me cumbee” pasó a ser una de las más aplaudidas de la noche.

El público estaba mayormente compuesto por adultos y niños, quienes para mi sorpresa se sabían muchas de las canciones. De hecho a mi compañero de asiento, que tenía unos 7 años,  le pregunté el nombre de una de las canciones nuevas que no conocía.

El bis estuvo a cargo de Horacio Salinas, José Seves y Eva Ayllón, interpretando una bella y sentida versión para “Gracias A La Vida” de Violeta Parra. El público aplaudió de pie el cierre de esta cálida jornada de música.

Registro fotográfico por Ricardo Toledo