Jueves 21 de Abril. Bar La Cantera, Valparaíso, Chile.

Comienza para mí oficialmente la semana santa, siendo cerca de las 1 AM, en una fiesta que promete y es el primer piso del bar La Cantera el que se vuelca completo hacia el fondo del local. Un escenario poco común para los fines de semana en donde tres muchachos comienzan, con ritmos de música gitana, el primer número de la noche. Son los Villalemaninan Klermers, quienes sacan aplausos del público con una presentación breve, pero concisa.

Apenas terminan, es momento de trasladarse al subterráneo del local, lugar en donde la verdadera magia ocurre; donde las paredes retumban al unísono entre acordes y acoples de guitarras estridentes. La espera se hace eterna y luego de varios temas envasados comienza San Martes, grupo liderado por el mítico Pescao -también cabecilla de La Floripondio- quienes apuestan por un sonido ska sin mucha frescura y que a primeras luces no logra sorprender mucho, pero sí convence a un público bastante diverso que esperaba la salida de lo que pretendía ser el plato de fondo de la noche:  Sonora de Llegar.

Con reloj marcando las 2:45 AM, y ante una impaciencia un tanto evidente por parte de los asistentes, aparecen en escena los verdaderos encargados de encender el público con una notable versión para Visión de Otoño, original de Blue Splendor, que daba el vamos a lo que duró más de una hora entre baile y euforia, con una banda capaz de mover hasta al más tieso y apagado del vecinadario.

Miño y compañía, cual locomotora, vibran junto al público tema tras tema en un bar que terminó por sumergirse en una verdadera Fiesta Primate -también nombre de su último material de estudio.

Un rockabílico ska es el que mantiene a todos sacudiéndose, mientras el local lleno y sudoroso, comienza a inundarse de ese conocido olor que reconocemos como marihuana; bienvenidos a la fiesta de los malditos. “Lo estamos pasando muy bien” suena en una breve intro que da el pase a Cariño Muerto, uno de los temas emblemáticos de la banda, marcando así uno de los puntos altos de la jornada. Ya estábamos a mitad del show y no importaba la hora ni el retraso, la tocata estaba en su punto máximo.

Suena la palabra Vicio y todos se vuelven monos, quizás por ser la canción más famosa de la banda, la que los dio a conocer en su primer demo -unos 10 años atrás-  pasando a transformarse uno de los momentos más emotivos para los más fieles seguidores.

Del cierre se encargó Mafioso, cuando ya eran casi las 4 AM, en una noche que por argumentos de sobra podríamos catalogar de exitosa, tanto por parte del local como del público que satisfecho comenzó a emprender en caravana el camino a su hogar. Bien por Sonora de Llegar, que demostró una vez más su experticie en el escenario, dejando hace rato de ser una banda de teloneros para considerarse protagonistas en una escena que se tienen bien ganada, en lo más under del puerto de Valparaíso.

Registro fotográfico por Ricardo Toledo