Recuerdo cuando meses atrás Prince declaraba abiertamente que los días de la industria musical en Internet estaban contados, negándose a usar cualquier plataforma digital para estos fines. Ok, convengamos que sus casi 53 años ya le están pesando, porque tiene una escasa expertiz en materia de tecnología. Que El Artista siga vigente a pesar de no tener mucha presencia en redes sociales – su cuenta en Twitter contiene un solo tweet – ni en soportes virtuales es mérito propio, pero poco tiene que ver con una supuesta caída de un imperio que viene avanzando a pasos agigantados.

Las bandas entienden esto y con el paso del tiempo han aprendido a beneficiarse de las distintas alternativas que ofrece Internet. Hoy la música pareciese ser un agregado más dentro de las depuradas estrategias que toda agrupación debe enfrentar para llegar a sus seguidores, lo que comúnmente conocemos como marketing, donde el desafío por innovar es en definitiva un requisito subrayado con mayúscula.

Atrás quedaron los aciertos de Fotolog y Flickr, y aunque Facebook, Twitter y Tumblr destacan como las herramientas top del momento, resultan un tanto genéricos para usuarios vinculados al mundo musical. Myspace aprovechó esta oportunidad desarrollando una plataforma que revolucionó la industria en su momento, potenciando  a una escena independiente que solo necesitaba de instrumentos y un computador para emprender carrera, pero las nulas optimizaciones al sistema derivaron en lo que actualmente pareciesen ser los últimos respiros de su inminente muerte.

Servicios más recientes se han puesto a la altura y hoy en día no es difícil encontrar herramientas con plugins o desarrollos especiales que permitan su inserción en páginas de Facebook o webs en general. Hablamos de: Bandcamp, ReverbNation, FanBridge y Soundclound que destacan, entre muchos otros, por lo intuitivo en su utilización, ofreciendo desde el clásico reproductor de música, hasta la administración de base de datos o el envío de newsletters.

Si hablamos de innovación, la única manera de enfrentarse a ella es mirando hacia donde pocos se atreven a fijar la vista. Es el caso de los dispositivos móviles, en donde las aplicaciones – a.k.a. apps – de bandas musicales recién comienzan a asomarse de forma tímida en el mercado, lo que puede significar una gran oportunidad al momento de poner sobre la mesa las estrategias de difusión de un determinado trabajo musical, dándole especial énfasis al uso de las nuevas tecnologías que siempre nos brindarán una mano en materia creativa.

La pauta la han marcado agrupaciones de corte internacional como Thievery Corporation, Korn, XX y Suffocation, quienes han decidido acercarse al público a través de apps gratuitas que en general se caracterizan por desplegar las fechas de sus giras, reproducir canciones – vía stream – y entregar información relacionada: biografías, discografías o imágenes exclusivas en vivo o de estudio. Destacados son los casos de Daft Punk y Depeche Mode quienes han lanzado aplicaciónes más elaboradas, iDaft y Sounds of the Universe respectivamente, dándole al usuario más espacio para la entretención e interacción gracias a la tecnología “touch”.

Otros, un poco más arriesgados, se han atrevido a lanzar aplicaciones más acabadas y les han puesto precio. Es el caso de Coldplay, Maroon 5, Robbie Williams, Marques Houston y Linkin Park, entre otros, donde estos últimos destacan por llevar dos apps a la fecha: Revenge, desarrollada por Tapulous quienes también han estado a la cabeza de aplicaciones para Katy Perry, Justin Bieber y Lady Gaga, y otra un tanto más original desarrollada por Artificial Life en conjunto con la banda, 8bit Rebellion!, en donde ellos mismos resultan ser los protagonistas.

Una nueva carrera ha comenzado y muchos se preparan para estas grandes oportunidades que se dejan entrever, no solo para la industria musical, si no para todos quienes quieran explorar el mundo de la telefonía móvil. Pocas son las bandas en Latinoamérica que han buceado por estos mares – entre ellos los buenos de Calle 13 – y  será ese el objetivo principal en la segunda entrega de este artículo, que analizará los conceptos claves que nos llevarán a diseñar una aplicación atractiva.

Vender discos ya no genera mayor lucro, los conciertos son el único sostén de este negocio que aún está a la deriva y probablemente sean las aplicaciones el respiro que las discográficas y el mundo independiente necesite para un mercado en donde el dinero, si bien es importante, tampoco lo es todo, pues debemos considerar la cercanía y confianza que se genera en torno a los usuarios que al final del día queremos se conviertan en el más fiel de nuestros seguidores.

…y tú, ¿Qué otras aplicaciones de artístas conoces?